jueves, 13 de marzo de 2008

¡EMBUSTEROS!

De verdad que pensaba que Fernando era distinto, que no era como sus hermanos, pero ya veo que de casta le viene al galgo
¿Dónde está la suerte de varas para evaluar con verdadero criterio la bravura de sus toros? ¿Dónde dejamos el trapío de un toro si sale a la plaza sangrando por los pitones? ¿Dónde la obra de arte ante un animal medio moribundo?
Y están tan tranquilos y se sienten orgullosos después del daño que le hacen a la cabaña brava vendiendo sus desechos a precio de oro. Vaya panda de embusteros...

2 comentarios:

Rober dijo...

como se dice en la España rural... los mismos perros con distintos collares!!

Civilon dijo...

Es que un cosa es ser GANADERO y otra muy distinta ser tratante.