viernes, 22 de diciembre de 2006

POR FAVOR, SILENCIO Y A TRABAJAR.

Cada día dudo más de que los señores políticos sepan lo que es el trabajo. Cada vez que uno de ellos, en este caso la ministra Narbona, abre la boca para decir algo relativo a los toros mete la pata hasta el fondo. Dejen de dar ideas tan "geniales" y si a usted o ustedes no les gustan las corridas de toros pues no van, respetan a los demás y punto en boca. Si quieren hacer algo útil: CIERREN EL PICO y preocupensé más por el compadreo en las adjudicaciones de las plazas y demás turbios asuntos de la Fiesta en los que están bastante pringados.

3 comentarios:

Pijoaparte dijo...

Prohibido prohibir

pgmacias dijo...

¡Proibido prohibir, por supuesto! pero...un pequeño matiz : prohibido decir gilipolleces aunque sean a "título personal" desde un puestecillo con posibilidades de que se conviertan en realidad.

Margo Channing dijo...

Por mí, que se digan todas la gilipolleces que a cada uno le pete, pero que no me prohiban nada.