El embarque de una corrida es el prólogo del último capítulo de la vida de un toro. Su salida de la finca con destino a la plaza es más que el adiós a un animal. Es una despedida a cuatro años de trabajo, de crianza, de confianza, de ilusiones… Pero, ¿qué puede ocurrir, y ocurre, en el trayecto que va desde el embarcadero hasta los corrales de la plaza? Muchos empresarios son dueños de dehesas magníficamente


El toro bravo que crías durante más de cuatro años, todo el trabajo y esfuerzo que supone una ganadería, todas las ilusiones… todo puede ser arruinado en muy poco tiempo, lo que dura descargar un toro en una finca para pasarlo por el mueco. Y de todo lo que rodea al toro
lo que más asco me da es la mano del hombre que comete esas barbaridades, y la impunidad de los que atentan contra la integridad del toro. Porque cuando el toro deja de ser el protagonista principal se acaba la Fiesta, al menos en la que yo creo, la que me emociona, la que me apasiona, la que me interesa, por la que lucho, por la que discuto, por la que no renuncio, por la muchos brindamos y a la que no pocos descuartizan.

2 comentarios:
cronica puntera.
eso es.
luis
Si señor!
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