viernes, 27 de noviembre de 2009

A MÁS VER...

Nada, no hay forma de ponerme a escribir el post pendiente. Ni de los "vega-villares" de Manuel Sánchez-Cobaleda ni de los "rabosos" de Moisés Fraile. Aunque el tiempo esté lluvioso y frío me marcho al campo, hay cosas que hacer este fin de semana y, si se puede, salir de caza algún rato a pasear a esos fieles amigos que son los perros. A ver si al inicio de la próxima semana puede ser...


Os dejo con una artículo del maestro Navalón, muy divertido, que viene como anillo al dedo a los últimos acontecimientos que están sucediendo en el Campo Charro:

Juan Fabrés se encargará de eliminar los toros sobrantes

"A mediados de diciembre caí de casualidad por el Gran Hotel, donde vi un numeroso grupo de ganaderos amigos en fraternal comida gremial en el salón noble del taurinísimo hotel. Uno iba derecho a la cafetería para pasar un rato con los escasos supervivientes de la tradicional tertulia de ganaderos, jugándose el café a una partida de dados. Me asombró verlos a casi todos juntos y más todavía que me invitaran a una copa y participar en su animada charla. Así que me acomodaron junto a Alipio, hijo y nieto de dos Alipios y actual presidente de la Unión. Compartí mesa con Moisés Fraile, Juan Fabrés, Jesús Tabernero, Carlos Tabernero, Zaballos y varios distinguidos colegas. Allí estaba lo más representativo de la cabaña de bravo. Justo a mi espalda en la mesa vecina, la serena belleza de Pilar Fernández Cobaleda, y lamenté la ausencia de su agraciado sobrino don Francisco de Asís. En el fondo sobresalía el irreprochable trapío de Eva, la joven veterinaria de la Unión. Justo al lado estaba el apuesto Guillermo Marín, en su doble condición de veterinario y ganadero. Por cierto que según los últimos estudios sobre el índice de bravura de su ganadería, ha resultado que el ejemplar más encastado de toda la divisa de Villar de los Álamos es el propio ganadero. Curiosamente se rompe aquí el viejo dicho de que los ganados se parecen a los amos porque también según datos estadísticos, la acometividad y la codicia temperamental del mentado don Guillermo están a muchísima mayor altura que el juego que dan sus toros en el ruedo. Lo celebro y lo envidio porque últimamente servidor ya no embiste casi nada. Atravieso una etapa de resignado pacifismo impropio de la leyenda de mis gracilianos de Arranz. Ahora ando más pastueño que un Domecq. Un furtivo legendario No es ningún secreto que la capacidad de ventas de los ganaderos salmantinos se ha visto sensiblemente mermada por la gitanería y malas artes de los torifactoreros andaluces que les comen el terreno en las ferias más importantes y dan salida a muchísimos más toros que las dehesas charras. Parece ser que en la asamblea el presidente Alipio dio la voz de alarma ante el arrasador avance de la marea negra de los béticos y propuso una serie de medidas para recuperar el buen mercado que siempre tuvieron los toros de esta tierra. Pero ninguna de las propuestas ofrecía resultados positivos a corto plazo. En vista de lo cual se aprobó por unanimidad la oferta del ingenioso Juan Sánchez Fabrés que acudió a la asamblea espectacularmente rejuvenecido al rasurarse sus canosas barbas. No es que Juanito Fabrés dedique mucha atención a su ganadería volcando su vocación hacia los compromisos como arquitecto y el cuidado de sus acreditados cotos de caza mayor. Precisamente como experto cazador se ofreció para recorrer las más nutridas ganaderías andaluzas y eliminar en cada finca el veinte o treinta por ciento de los toros que tienen preparados para la próxima temporada. Habida cuenta que Juan Fabrés ha sido uno de los más habilidosos y valientes cazadores furtivos y en su juventud llegó a invadir los vigiladísimos montes de El Pardo matando los más hermosos venados reservados para Franco, lo de hacer un entresaque de toros en Andalucía sería un juego de niños para Juan, comparado con los riesgos que corrió como cazador furtivo en los cotos del Caudillo.

Después de una amplia deliberación las fuerzas vivas de la Unión de Toros de Lidia de Salamanca acordaron aprobar por unanimidad el plan del señor Fabrés que se responsabilizó de asumir todos los riesgos con la única condición que sus colegas le pagaran los gastos de desplazamiento y estancia por Andalucía. No cobrar ni un céntimo por diezmar las camadas de los andaluces, incluso se pagará la munición y el desgaste de sus rifles. Acto seguido se pasó a estudiar los pormenores de la operación: si sería prudente que don Juan fuera vestido de cazador y debería llevar la vestimenta rociera de los Domecq y compañía como si se tratara de un joven mayoral pidiendo trabajo en las diversas ganaderías para luego efectuar el furtiveo a la luz de la luna como en las películas españolas. Los ganaderos acordaron dejar a la libre elección del señorito de Llen para llevar la vestimenta según su criterio. Inmediatamente pasó a fijar el campo de operaciones señalando como objetivo principal la explotación bovina de Núñez del Cuvillo por el peligro que supone para todos su abrumadora producción de cuatreños. Se consideró muy conveniente que abatiera todas las reses posibles en Jandilla, Juan Pedro y se puso especial regocijo en dedicarle una atención en ‘Los Albureos’ por la peligrosa actitud del ínclito don Alvarísimo como líder ideólogo e intrigante de las hordas del sur. Seguidamente se acordó ampliar el entresaque en algunas ganaderías de Albacete y la zona Centro en particular las de don Daniel Ruiz y don Victoriano del Río. Se decidió que el hábil cazador suspendiera toda actividad al llegar a Salamanca donde deben ir al mercado todos los toros disponibles. Ante la sorpresa de todos el señor Fabrés se negó a disparar ni un solo tiro contra los toros manchegos del señor Ruiz, alegando su entrañable amistad con el habilidoso tratante albaceteño.

Pido perdón a mis fieles lectores por no haber hecho pública tan importante noticia pero al coincidir Nochebuena y fin de Año con la tradición de no publicar el periódico en tan señaladas fechas he tenido que retrasar su aparición hasta el cuadernillo de hoy.
Ruego asimismo que nuestros lectores se abstengan de hacer ningún tipo de comentarios para no poner sobre aviso a los ganaderos donde va a desarrollar su labor el certero cazador de Llen. Sería lamentable que alertados los ganaderos andaluces organizaran comandos armados para dificultar la loable campaña cinegética de Don Juan Fabrés. Se aprobó también que una vez consumada su labor se premie al señor Fabrés con una condecoración especial creada al efecto y regalarle entre todos un lote de vacas y sementales de Domecq, en vista que sus famosos coquillas fueron enajenados por su falta de aceptación en el mercado. Como es sabido los toros de Fabrés eran tan excesivamente cornicortos que era prácticamente imposible afeitarlos y como es lógico ninguna figura se arriesgaba a lidiarlos en puntas. Porque sería hacer de menos al resto de los socios de la Unión. Así se acordó y así me autorizaron para publicarlo con general beneplácito. Pero sin que se enteren los andaluces. Por todo lo cual el Consejo de Redacción taurino de TRIBUNA ha decidido que esta semana no venderemos ni un solo ejemplar de Cáceres para abajo y pondremos los medios necesarios para que los ordenadores de Andalucía no tengan acceso a Internet. Todo es poco para evitar cualquier riesgo a Juan Fabrés en su abnegado gesto de solidaridad con sus compañeros y en defensa de la temible marea andaluza".

3 comentarios:

emiliolentisco dijo...

Pues el que quiera leer entre lineas que lo lea.

En Barrera dijo...

Me da mucha pena, lo que esta pasando. Al perder encastes se pierde una parte de la Fiesta, la riqueza de la raza del toro de lidia.
¿Cuál será el hierro siguiente?

Iván dijo...

Esperandote estaremos amigo.