martes, 17 de octubre de 2006

LA TEMPORADA QUE TERMINA.

No sé cuántos toros bravos, de verdad, han salido por la puerta de chiqueros de las plazas de toros de toda España porque se he perdido el pilar básico de la Fiesta, el toro bravo.


Si los ganaderos no dejan de arrodillarse ( que lo dudo) ante los toreros, veedores, apoderados, empresarios y demás mafia , esto no llega a ninguna parte y los criadores de berrendos en colorado perfectamente se podrían unir a la Unión de Afeitadores de Toros de Lidia( o lo que sea).

7 comentarios:

Pijoaparte dijo...

El toro de la foto está afeitado.

Rober dijo...

bueno, no es un toro.... más bien es un cabestro, no??

Sánchez-López dijo...

Más bien es un cabestro sí. De Sepúlveda ora más datos.

pijoaparte dijo...

Pues entonces, vuelvo la oración por pasiva, la mayoría de los toros que vengo viendo lidiar en las últimas temporadas en innumerables plazas tienen la expresión de cara exacta al buey. Con una diferencia a favor del buey, su capa corresponde más al toro verdadero que a los anunciados en los carteles. Encima de Sepúlveda, hay que joderse, estoy segura que el manso en un momento dado te pega una arrancada con más brio que la morucha corrida que he visto este año del doctor don Íñigo Ortiz de Urbina. ¿O no?.

Sánchez-López dijo...

Afeitado está, no siendo que se arranque a los toros e inutilice a alguno. Seguro que más casta tiene. Los toros de Sepúlveda pertenecen a Iñigo Sánchez Urbina Chamorro( nutricionista) y sus hermanos. Su padre Antonio Sánchez Ortiz de Urbina llevó a la ganadería a lo más alto, ya hablaremos de él.

javier dijo...

Es una pena ver donde està ahora esa ganaderìa

Pijoaparte dijo...

Pues claro que uno sabía que se trataba de un buey, de qué el cencerro, sino.