lunes, 26 de febrero de 2007

LOS DOMECQ (II).

Comienzan las particiones. En 1967 Salvador se independiza creando la ganadería de "El Torero", en 1970 Juan Pedro y su hermano Pedro - tío Perico para todos- compran el hierro de la estrella, propiedad de las hermanas Moreno de la Cova, que anuncian a nombre de la finca familiar, "Jandilla", con vistas a posteriores divisiones. Por aquellos años Juan Pedro ya se encuentra gravemente enfermo y en 1974 vende casi la mitad de las reses que componen la vacada a Luis Algarra y Diego Puerta. Al año siguiente muere y sus hijos dividen la ganadería en 1978. Juan Pedrito se queda con el antiguo hierro de Veragua y a él le corresponden 84 vacas, a las que añade 76 de su tío Salvador más un semental. Sus nueve hermanos mantienen sus lotes juntos junto a la parte de su tío Pedro en el hierro de Jandilla. De esta rama ya hablaremos otro día, hoy seguimos con Juan Pedro hijo.
En el año 1981 compra a Algarra un semental, Decidor, y esa misma temporada ya vende vacas a José Luis Marca. Al año siguiente le compran los hermanos Sánchez-Arjona y en 1987 Domingo Hernández adquiere ¡eralas cubiertas!. En aquellos últimos años de los ochenta y principios de los noventa le vende a multitud de nuevos ganaderos pero curiosamente el número de corridas de toros que lidia va en aumento. ¿ Cómo es posible?. Únicamente dejando todos las crías, no seleccionando nada se puede llegar a ese punto. Así que no se extrañe si se dice que él es uno de los grandes culpables del descaste actual - por mucho que le indulten - . Que no se empeñe en seguir contando que sigue con los mismos criterios ganaderos de su padre, porque Juan Pedro Domecq y Díez no destrozó la cabaña brava.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

MMM, eres genial como enciclopedia taurina andante. Conste que hablo con conocmiento de causa.

Anónimo dijo...

La verdad es que sí, que da gusto leerle y escucharle.
Aparte, considero que Juan Pedro Domecq es un gran ganadero, aunque mejor ganaduros. Una cosa no quita para la otra.